Ani Nangpel y Ani Drolma, unas monjas mexicanas que residen muy cerca del monasterio de Gyuto, relatan cómo fue y lo que se vivió en la sala donde Gyalwa Karmapa dio su charla. Un relato muy tierno de un momento histórico. http://en-el-camino-andamos.blogspot.com/2010/06/pudimos-reunirnosmi-mente-y-mi-voz.html